Los episódicos de las estrellas de cine

0

En los Globos de oro, el cine y la tele se sientan juntos a cenar. De un tiempo a esta parte, incluso en la misma mesa. Ya no tiene tanta importancia quién tiene la pantalla más grande sino cuál es el mejor producto y, en el caso de los actores, dónde te luces más y mejor. Exhiben orgullosos sus protagonistas y alternan series con películas, TV movies, miniseries y apariciones estelares. Pero no es lo mismo hacer un papel principal para HBO que mendigar dos planos en un policíaco de medio pelo. Hoy repasamos el pasado catódico de cinco nominados a la mejor interpretación cinematográfica. Ellos aún no eran estrellas cuando salieron es estos clásicos de la tele.

Joaquin Phoenix en ‘Se ha escrito un crimen’ (We’re off to kill the wizard, 1984)

Los padres de los cinco hermanos Phoenix consideraban terriblemente vulgar escolarizar a sus hijos, pero no tuvieron ningún problema en ponerlos a trabajar desde bien pequeños. Corría el año 1984, River rodaba Exploradores y el segundo de la camada aún no había recuperado su nombre de bautismo: Joaquin Rafael. El pequeño Leaf era un actor repelente pero también un crío precioso de voz arenosa y con una pícara cicatriz en el labio. Se hinchó a hacer apariciones en series de televisión, entre otras, ésta junto a la pizpireta J. B. Fletcher. Un claro ejemplo de que los malos actores infantiles pueden derivar en estupendos intérpretes.

Jessica Chastain en ‘Veronica Mars’ (The girl next door, 2004)

Qué difícil es guardar un secreto cuando vives puerta con puerta con Veronica Mars. Y qué difícil es también destacar en un papel de cinco minutos cuando tienes enfrente a una luminosa Kristen Bell. Tras discutir violentamente con su novio, la embarazadísima Sarah (Chastain) desaparece sin dejar rastro de los apartamentos Sunset Cliff. La Nancy Drew de Neptune se obsesionará con encontrarla y con sacar a la luz una trama clásica de familia white trash americana. Chastain derrocha belleza vestida de trapillo y capacidad emotiva en una capsulita narrativa para enmarcar.

Ewan MacGregor en ‘Urgencias’ (The long way around, 1997)

Si alguna vez hubo un atraco chapucero en la historia de la tele, ése es el que organizó Duncan con el inútil de su primo James en la tienda de barrio donde la enfermera Hathaway iba a comprar el pan. La popularidad que Trainspotting le dio a Ewan MacGregor propició que el escocés pasara de despelotarse para Peter Greenaway a tener este papelón como estrella invitada en la serie con más audiencia de Estados Unidos. El descarriado chaval y el personaje de Julianna Margulies (nominada también este año por The Good Wife) viven una intensa historia en un capítulo que se ha convertido en un clásico.

John Hawkes en ‘Buffy, cazavampiros’ (I only have eyes for you, 1998)

De todas las rarezas interpretativas de este actorazo (y son un montón) haber sido poseído por un fantasma de los años cincuenta en un episodio de Buffy tiene que ser, por fuerza, la mayor. Se acerca la noche del baile de Sadie Hawkings y George (Hawkes) limpia el suelo del instituto Sunnydale ignorando que, en cuestión de segundos y sin venir a cuento, va a matar a una profesora a la que apenas conoce. Gajes del oficio cuando curras de bedel justo encima de la Boca del infierno. Todo sucede con una naturalidad pasmosa gracias, en gran medida, a esa capacidad que tiene Hawkes de liberar de estridencias cualquier extravagancia argumental.

Leonardo DiCaprio en ‘Roseanne’ (Home- Ec, 1991)

Poco antes de entrar a formar parte de la cursilísima familia Seaver, Leonardo DiCaprio asistió como figurante sin frase a una charla sobre economía doméstica que la matriarca de los Conner dio a los compañeros de clase de su hija Darlene. La aparición hubiera pasado desapercibida pero, siendo claramente el más mono del grupo, le sentaron al lado de Sara Gilbert. Todo lo que hace es mascar chicle distraído y mirar a cámara un par de veces. Para que luego digan que el físico no importa. A DiCaprio le sirvió para poder presumir de tener en su currículum una de las mejores comedias del siglo pasado.

 

Leave A Reply